8 razones por las que una pareja deja de tener relaciones sexuales

Falta de confianza en el otro, ansiedad en el desempeño e incluso adicción a la pornografía… Hay muchas causas que pueden estar detrás de la falta de sexo en una relación de pareja. Las analizamos.

Pocos elementos hay más devastadores en una relación que ir perdiendo la intimidad, el roce, el sexo con el ser amado. Una pareja puede dejar de mantener relaciones sexuales por muchas razones. Así, es importante saber cuál es el desencadenante en concreto que pone distancia entre dos personas. Solo así podremos recuperar esa conexión y ese lenguaje afectivo tan importante.

Ahora bien, no todas las personas se sienten cómodas hablando de sexo. Es habitual escudarse en el cansancio, en el estrés del trabajo, en todas esas preocupaciones que traen los tiempos difíciles y que parecen ser el parche para muchos problemas de pareja. Factores como la vergüenza, no saber comunicar o la necesidad de ocultar determinadas realidades suelen esconderse detrás de estas situaciones tan complejas.

Si bien es cierto que el interés por el sexo aumenta y disminuye en determinados momentos de nuestra vida, suele ser una parte importante en una relación. Asimismo, hay algo innegable, pocas esferas de la conducta del ser humano son tan delicadas, controvertidas y tan sensibles a factores psicológicos y hasta culturales.



A veces, aun existiendo el amor en una relación de pareja, se deja de tener relaciones sexuales. La indecisión a la hora de hablar de este tema puede originar serias distancias entre esas personas.

Razones por las que una pareja deja de tener relaciones sexuales

Puede que nos llame la atención, pero una de las búsquedas más comunes en Google es “tener pareja sin sexo“. Muchos intentan comprender por qué su relación ha llegado a ese punto. A menudo, para no afrontar el problema, las personas llegamos a aceptar el hecho, asumiendo que eso ya pertenece a otras etapas de la vida.

“¿Y qué importa?” -afirman-. “¿No hay cosas más importantes?”. Es cierto, el sexo no es como respirar y un vínculo de pareja se basa en otros pilares. Sin embargo, admitámoslo: es un área importante en un vínculo afectivo. Es una práctica gratificante y un modo de expresar el afecto, de reencontrarse y comunicarse.

Ahora bien, ver que como de un día para otro desaparecen esos momentos de intimidad alimentan la preocupación y el temor: “¿habrá dejado de quererme? ¿Ya no le gustaré? ¿Habrá alguien más en su vida?”.

Identifiquemos las razones por las que una pareja puede dejar de tener relaciones sexuales.

1. Problemas de salud mental

Ansiedad, estrés y hasta trastornos depresivos. Detrás de la falta de libido suelen estar en muchos casos los problemas de salud mental no atendidos. Este es un factor muy común del que no se habla demasiado.

Trabajos de investigación, como los realizados en la Universidad de Missouri, evidencian la relación entre el trastorno depresivo mayor o el trastorno bipolar y la falta de deseo sexual.

2. Cuando no nos sentimos bien con el propio cuerpo

El cuerpo cambia y con ellos surgen las dudas y la inseguridad. Otra realidad frecuente que afecta a la sexualidad es no sentirse bien con la propia imagen. Ese malestar revierte en la relación con la pareja al dar por sentado que la otra persona no nos desea. Una vez más, la comunicación y trabajar la propia autoestima son clave en estas circunstancias.

3. Sentirnos desconectados de la pareja tras una discusión o una experiencia determinada

La desconexión entre dos personas puede nacer de muchos hechos… Haber necesitado el apoyo de la pareja en un momento dado y no haberlo tenido. Tener una fuerte discusión en la que quedan aspectos sin hablar y múltiples reproches lanzados por ambas partes. Haber pasado por una infidelidad.

Las relaciones de pareja transitan por múltiples baches y algunos se gestionan mejor, mientras que otros peor. Todo asunto pendiente en el que queda alojado el rencor y las palabras no dichas en voz alta afecta a la vida sexual.

4. El peso de las rutinas

Acabar de ser padres, empezar un trabajo muy demandante, tener que ocuparnos de familiares dependientes, la rutina que nos arrastra… El día a día puede demandar que situemos nuestro tiempo y nuestros esfuerzos en múltiples áreas que van más allá de la relación. Todas estas obligaciones consumen nuestros recursos y provocan que dejemos el ámbito sexual en otro lado.

5. Problemas médicos

Una de las razones por las que una pareja deja de tener relaciones sexuales tiene que ver con el aspecto médico. La disfunción eréctil, el vaginismo, etc., son también otro desencadenante a tener en cuenta. Asimismo, son muchos los medicamentos que reducen la líbido sexual (inclusive los psicofármacos).

6. Ansiedad por el desempeño

La ansiedad por desempeño no aparece en los manuales de diagnóstico. Sin embargo, es una realidad psicológica frecuente. En ocasiones, las personas dejan de confiar en sí mismas en el aspecto sexual, temen no estar a la altura, no satisfacer al otro como quieren y desean. Ese temor ocasiona bloqueos y hasta evitar las relaciones íntimas.

7. La adicción a la pornografía

Este es un tema del que vale la pena hablar. La adicción a la pornografía por parte de uno de los miembros de la pareja ocasiona, poco a poco, pérdida de interés en el ser amado. Se reduce la atracción de los estímulos sexuales habituales para fantasear con cuerpos imposibles, falsos idealismos…

Además, cada vez ocupa más tiempo el visionado de ese material descuidando responsabilidades y, por supuesto, el propio vínculo de la pareja.

8. El desamor: nosotros, los de antes, ya no somos los mismos

Una de las razones por las que una pareja deja de tener relaciones sexuales está en el desamor. En ocasiones, esa dimensión silenciosa surge sin que nadie se la espere, apagando ilusiones, ganas y cercanía. El vínculo se enfría y, a veces, el sexo se puede volver rutinario o, simplemente, desaparecer.

Dejamos de ser los mismos de antes y nuestros sentimientos también se desvanecen. Ante estas circunstancias, al igual que en las anteriores, solo cabe una opción: el diálogo, la comunicación sincera, valiente y comprometida. El sexo es en muchos casos el barómetro y el reflejo de cómo va una relación, cuando este falla o deja de aparecer, es momento de hablar.

Valeria Sabater

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