Las 7 etapas del gaslighting en una relación

Dentro de las manipulaciones, el gaslighting es una de las que más puede dañar a la víctima. La vuelve dependiente, desconfianza y, por lo tanto, extraordinariamente vulnerable a los deseos del manipulador.

La manipulación emocional es una estrategia en la que una de las partes siempre busca beneficios a costa de los demás, incluso si para conseguirlos ve necesario el maltrato psicológico. Este abuso emocional es difícil de detectar en ciertas situaciones debido a las diferencias en su forma de manifestarse. El principal logro de quien realiza gaslighting en una relación consiste en mantener vivo el miedo de su víctima a ser abandonada, rechazada, frustrada, etc. 

El gaslighting es un término que surgió por la obra de teatro Gas Light (1938). Nació de su versión cinematográfica: la historia de un matrimonio en la que el marido bajaba las luces de gas en las noches; la esposa notó este cambio, pero él la convenció de que era algo que solo pasaba en su cabeza. Su propósito con esta acción era conseguir que perdiera la confianza en lo que veía, empezando a confiar en él incluso más que en sus sentidos.

La persona que ejerce gaslighting manipula emocionalmente a su víctima para que dude de su propia percepción, se abstenga de emitir juicios y desconfíe de su propia memoria. Ahora bien, ¿cómo es la dinámica del gaslighting en una relación? ¿Por qué la víctima puede soportar tanto tiempo?



Las fases del gaslighting

El gaslighting es una actitud relacional que tiene como fin que la víctima dude de sí misma y pierda el sentido de la realidad, de su identidad y de su amor propio.

Es necesario aclarar que este fenómeno puede darse en una relación de pareja, laboral, familiar, académica, etc. Este proceso suele contar con siete etapas que pueden variar según cómo se lleve a cabo la luz de gas. 

1. Consumir a la víctima

Estar siempre a la ofensiva provoca un desgaste de manera constante en la víctima. El objetivo es que esta se consuma en un estado de pesimismo y angustia, alimentados por las dudas de su percepción y de sí misma, cultivadas por los efectos del gaslighting.

2. Las mentiras

El victimario sabe muy bien que está mintiendo; su narrativa negativa, basada en presunciones y acusaciones generalizadas, deja de lado hechos concretos y verificables. Miente con gran seguridad para que la duda sea efectiva en su víctima, situación que pone a esta última a la defensiva y, por tanto, a dudar de sus propios pensamientos.

3. Repetir y repetir las mismas mentiras

Con la misma estrategia de Paul Joseph Goebbels, la persona que lleva a cabo el gaslighting repite una y otra vez las mismas mentiras con el propósito de que su víctima al final las crea como verdaderas. El fin último es controlar la relación, sosteniendo siempre una posición sutilmente agresiva y ofensiva.

Miente, miente, miente que algo quedará, cuanto más grande sea una mentira más gente la creerá”.

-Joseph Goebbels-

4. Condescendencia

La condescendencia del manipulador, producida con habilidad, consigue confundir a la víctima. Proyecta en ella el pensamiento de que el otro, lejos de ser egoísta, lo que busca es su interés. Con la condescendencia, la víctima puede llegar a sentir que el manipulador relega sus preferencias para atenderle. “Si no puedes, no te preocupes; ya lo hago yo por ti“.

5. Codependencia

Esta es la zona en la que se siente cómodo aquel que juega el papel de gaslighter, haciendo todo lo posible para que el otro se sienta vulnerable. Sabe que cuanto más avance por este camino, más poder tendrá sobre ella.

6. Confrontar y desafiar a la víctima

Sucede que la víctima refuta las mentiras de su victimario, no obstante, este negará los argumentos de su contraparte, mantendrá sus mentiras insistiendo en que son verdaderas, la acusará e intensificará sus ataques con el fin de que la verdad de los hechos se mantenga distorsionada. Además, buscará la forma de hacerla sentir culpable por medio de la confusión y sembrando dudas en su fuero interno.

7. Dominio

El fin último de quien hace el papel de gaslighter es tener absoluto control y dominio en la relación de pareja, académica, laboral, familiar, etc. Para ello, intensifica su coerción sobre su víctima y la presiona para que se sienta insegura y temerosa, por lo que podrá manipularla a su antojo.

Señales de que sufres por gaslighting

El efecto gaslighting en una relación sucede producirse de manera incremental; al principio, el victimario suele mostrarse inofensivos y confiables, hasta ganar la entera confianza de su víctima; cuando logran establecer el vínculo, empiezan con la manipulación.

Las siguientes manifestaciones se presentan a nivel general cuando se padece gaslighting:

  • Pedir disculpas en exceso.
  • Pensar que eres una persona inepta.
  • No entender por qué te sientes triste.
  • Creer que no eres bueno para los demás.
  • Sentir un gran sentimiento de culpa.
  • Dudar de ti mismo y comenzar a cuestionarte tus decisiones.
  • Justificar a la persona que te hace gaslighting.
  • Preferir alejarte de todos con tal de no dar explicaciones de tu situación.
  • Recordar la sensación de tiempos pasados, cuando te sentías al timón de tu vida, con mucha más influencia sobre lo que te sucedía.

Qué hacer para dejar de sufrir por gaslighting en una relación

Lo primero es cortar de raíz cualquier tipo de vínculo con la persona que hace gaslighting. Sin embargo, no es una situación sencilla para la víctima, puesto que esta puede tener un grave apego hacia quien ejerce el maltrato emocional en su contra, debido a los efectos del gaslighting,

El segundo paso es que la víctima sea consciente de sus acciones y que recupere la confianza en su criterio. Por último, la psicoterapia es una excelente opción para trabajar el estado anímico lacerado, fortalecer la estima y, en caso necesario, establecer mejores patrones relacionales. En este sentido, hay que recordar que para tener relaciones sanas y apegos seguros es necesario estar bien consigo mismo.

Cristian Muñoz Escobar

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