Qué es la dependencia emocional y cómo saber si la tienes

Buscar apoyo emocional es uno de los pilares básicos de las relaciones. Es normal acudir a tu pareja, a un amigo o un familiar cercano para sentirse comprendido, acogido o validar lo que se siente.

Pero cuando esa búsqueda llega al punto de depender por completo del otro para reconocer y satisfacer las necesidades emocionales, entonces, ese nivel de dependencia es poco saludable.

Se habla entonces de dependencia emocional, un estado psicológico en el que el vínculo con el otro es tal que quien la padece siente la necesidad insaciable de estar con esa persona. Es incapaz de romper los lazos que los unen y cuando no está cerca de ella experimenta una falta de autocontrol y un profundo malestar.

«Es una conducta autodestructiva y destructiva. Se trata de un estado en el que te anulas completamente cuando estás con la persona o personas por las que sientes esa dependencia», explica a Business Insider España la terapeuta personal y de parejas, Almudena Sos.

¿Qué es la dependencia emocional?

Una persona con dependencia emocional tiene relaciones dependientes que limitan su día a día. Es como si no tuvieras vida propia y tu vida pasase a ser la vida de la otra persona, describe la especialista.

«Dependiendo del grado de dependencia, puede dar más importancia a los problemas de la otra persona, hijos, pareja, padres… que a los tuyos, hasta anularte completamente y dejar de existir«.

Por otra parte, una persona con dependencia emocional es incapaz de salir de la relación y dejar a la otra persona por muy mal que lo esté pasando, «suele ser el otro miembro el que la deja».

En palabras de la terapeuta, la dependencia emocional es motivada por experiencias vividas desde los primeros años de vida, cuando siendo bebés «nos hemos sentido solos, desatendidos o abandonados».

«La realidad es que no hemos contado con los recursos suficientes para afrontar una situación y esa sensación de abandono ha causado una herida profunda que va a marcar el resto de nuestra vida», matiza.



Cómo saber si tienes dependencia emocional

Sos señala algunos de los síntomas que ayudan a identificar si la dependencia emocional te está afectando

  • No sabes tus gustos propios: te cuesta identificar qué te gusta. «En vez de tener tus propios hobbies tienes los de la otra persona. En vez de tener tus propias amistades, tienes las amistades de la otra persona. Sabes todo de la otra persona, pero tú eres una perfecta desconocida para ti mismo y no te tienes en cuenta».
  • Vives por y para la otra persona: «Sientes que no existes en tu relación. No te preguntas nunca si te apetece hacer lo que estás haciendo».
  • Sientes un malestar continuado y tiendes a culpar a otros de lo que te ocurre: «Tienes el sistema de responsabilidades y tus límites alterados. Eso viene producido por una sensación de malestar provocada por la desconexión que sientes contigo mismo».
  • Puedes tener conductas obsesivas compulsivas: «Además tiendes a atraer a personas con las mismas conductas. Muchas veces adicciones, al trabajo, a sustancias, a comportamientos, a ligar, a comer…»
  • Te sientes dolido cuando tu pareja sentimental no hace lo que dices. En ese momento «tienes sensación de desintegrarte porque vuelves a sentir que ‘no existes’. Te gusta tenerlo todo controlado y te desestabilizas cuando no dominas la situación».

Cómo combatir la dependencia emocional

La dependencia emocional dificulta tener relaciones afectivas saludables. Puede ser fácilmente motivo de angustia y estrés para ambas personas, tanto quien la experimenta como quien la padece.

Si te ha dado la impresión de que podrías estar experimentando este tipo de relación es conveniente actuar cuanto antes. Sos aconseja para ello acudir a un especialista que pueda hacer más transitable ese camino hacia el cambio. Además comparte algunas estrategias que pueden ayudar a combatirla.

Para las personas dependientes es muy difícil eliminar la dependencia emocional al 100%, remarca, por lo que es crucial no obsesionarse en hacerlo, sino más bien «aprender a vivir con ella sin que se te lleven por delante». 

Para conseguirlo es importante empezar de forma consciente a centrarte en ti. «Las personas dependientes tienen tan arraigado el vivir la vida de la otra persona que les sale automático el perderse en la otra persona».

Pasar algún tiempo con amigos fuera de la relación, descubrir tus intereses y practicar el autocuidado son algunos consejos para empezar a cambiar las cosas.

También es recomendable analizar qué desencadena esa dependencia emocional y empezar a hacerse cargo de tus necesidades emocionales, sin recurrir siempre a otra persona o a las parejas. La meditación, pasar tiempo en la naturaleza o escribir un diario son buenas herramientas con las que empezar a ahondar en esta parte que no conoces de ti.

A la larga esto ayudará a crear una vida propia. Básicamente, «te encontrarás frente a frente con una vida vacía que nunca se ha creado. Y eso da vértigo», enfatiza la terapeuta, pero es el camino a seguir.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.