Recurrir al amor incondicional para superar una ruptura

¿Crees que lo normal es sentir odio, rabia o rencor hacia una expareja? Te contamos por qué el amor incondicional es el camino más saludable para superar una ruptura.

¿Crees que sabes amar? Seguramente tu respuesta haya sido afirmativa. Hay muchas personas en tu vida con las que mantienes o has mantenido un vínculo afectivo: tus padres, tus hermanos, tus amigos, tus hijos si los tienes, tu pareja o tus exparejas.

Todos pensamos que amamos, hasta que nos enfrentamos a una pérdida y nos topamos con una realidad bien diferente: nuestro afecto tiene condiciones. Por ello, en estas líneas queremos explicarte cómo recurrir al amor incondicional para superar una ruptura.

Tal vez nunca habrías imaginado que es precisamente el amor lo que puede ayudarte a superar una pérdida afectiva.

Cuando una relación se termina, sentimos que son la ira y el rencor las emociones que pueden motivarnos a seguir adelante sin esa persona. Quizá incluso contemplemos la tristeza o la indiferencia como alternativas. Sin embargo, el amor incondicional es el camino más directo y más saludable hacia la superación de esta situación.



Tu amor tiene condiciones

El fin de una relación de pareja es especialmente doloroso para la persona que es dejada. La sensación de indefensión y la falta de control sobre la situación agravan el malestar emocional que surge ante la ruptura. Pero incluso si has sido tú quien ha decidido finalizar el vínculo, esto puede hacerte sentir devastado.

Los sentimientos de enfado, odio y rencor hacia la otra persona pueden acumularse a cada segundo. Te sientes traicionado, abandonado o engañado. Aquella persona que prometió quererte, acompañarte y trabajar contigo en vuestro vínculo ha faltado a su palabra y ahora solo puedes sentir rechazo hacia ella.

¿Qué ha ocurrido en tu interior? ¿Cómo es posible que todo ese afecto que sentías se haya transformado en una emoción tan desagradable? La realidad es que, aunque creías amar, realmente no lo hacías; o, al menos, no de forma incondicional.

No te culpes, la mayoría de los seres humanos reaccionamos del mismo modo ante la pérdida. Sin embargo, permítenos explicarte por qué este no es el mejor camino.

¿Qué es el amor incondicional?

Imagina que vas caminando por el campo y ves una preciosa flor que te gusta. Si tú quieres esa flor (la quieres para ti), simplemente la arrancas para llevarla contigo. En cambio, cuando amas la flor, te deleitas con su belleza y admiras su crecimiento sin interrumpirlo o cortarlo por tu deseo de poseerla.

Lo mismo sucede con las personas: generalmente queremos a los demás porque estos llenan nuestros vacíos y cubren nuestras carencias. De este modo, si la relación termina, dejan de sernos útiles y el amor se transforma en odio y en sufrimiento.

De aquí proviene la utilidad del amor incondicional para superar una ruptura: si verdaderamente amas a alguien, lo amas incluso si su camino ya no es compartido con el tuyo, incluso si ya no puede ofrecerte nada a cambio. El apego (que surgía de tu sentimiento de carencia) se transforma en aprecio genuino y respeto por el camino del otro.

Recurre al amor incondicional para superar una ruptura

Para nadie es sencillo realizar este cambio de perspectiva. La mayoría crecemos equiparando el amor con el apego y tenemos que hacer un esfuerzo consciente para alcanzar la postura del amor incondicional. Sin embargo, aplicar las siguientes pautas te ayudará a lograrlo:

  • Recuerda que el otro no te pertenece. Establecer una relación con alguien no implica que la otra persona pase a ser de tu propiedad o que tenga la obligación de hacerte feliz, esa tarea es tuya. Si comprendes esto, podrás dejar de percibir la ruptura como una traición y ver que, simplemente, la otra persona ha elegido seguir su propio camino. Y tú puedes seguir el tuyo.
  • El amor incondicional para superar una ruptura también consiste en amarte incondicionalmente a ti. Esto requiere dejar de juzgarte y de buscar los fallos que pudiste cometer en la relación. Amarte significa recordar que no dependes de la presencia de nadie para ser valioso.
  • Tal vez tu relación fue fantástica o quizá fue tormentosa; pero, en cualquier caso, puedes extraer una perspectiva positiva y enriquecedora que te ayude a crecer. Si las vivencias con esa persona te hicieron feliz: agradece esa parte del camino que compartisteis. Si el vínculo te hizo desdichado, agradece la claridad que te dio respecto a lo que deseas y mereces.

El amor incondicional te permite librarte del odio, el rencor y la sensación de abandono tras una ruptura. Pero, además, te ayudará a construir (a partir de ahora) relaciones libres de apego en las que encontrarás un bienestar mucho mayor.

Elena Sanz

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