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Bill Gates, el visionario que catapultó al éxito a Microsoft, está de vuelta

Bill Gates, el visionario que catapultó al éxito a Microsoft, está de vuelta

En 2017, justo antes de que Microsoft forjara una alianza con una startup entonces relativamente desconocida llamada OpenAI, Bill Gates compartió un informe con el CEO, Satya Nadella y un pequeño grupo de altos ejecutivos de la compañía. Gates pronosticó que pronto llegaría un nuevo orden mundial con lo que denominó «agentes de IA», asistentes personales digitales capaces de anticiparse a todos nuestros deseos y necesidades. Estos agentes serían mucho más poderosos que Siri y Alexa, con conocimientos divinos e intuición sobrenatural.

«Los agentes no solo van a cambiar la forma en que todo el mundo interactúa con los ordenadores», escribió Gates. «También van a poner patas arriba la industria del software, provocando la mayor revolución en la informática desde que pasamos de teclear comandos a tocar iconos».

En su momento, el documento pareció descabellado a quienes lo leyeron. «Parecía muy futurista«, dice un ejecutivo de Microsoft que habla bajo condición de anonimato. Microsoft había sido objeto de burlas por sus intentos anteriores de crear «agentes» personales, desde su fallido asistente de Office Clippy hasta su chatbot racista, Tay. Pocos habrían creído entonces que una nueva generación de estos agentes transformaría a Microsoft.

Hoy, sin embargo, está claro que la correspondencia secreta de Gates se anticipaba a Copilot, la herramienta de inteligencia artificial que ha ayudado a impulsar a Microsoft hasta convertirla en la empresa cotizada más valiosa del mundo. Copilot, que utiliza una versión del gran modelo de lenguaje GPT de OpenAI, debutó el año pasado como herramienta dentro de los productos de Microsoft para ayudar a los usuarios en tareas como preparar presentaciones y resumir reuniones. «Ahora Copilot suena exactamente igual que lo que él describió», afirma el ejecutivo.

No es casualidad.

Públicamente, Gates ha estado casi totalmente apartado de Microsoft desde 2021, tras las acusaciones de que se había comportado de forma inapropiada con algunas empleadas. De hecho, según ha podido saber Business Insider, Gates ha estado orquestando en silencio gran parte de la revolución de la IA de Microsoft entre bastidores. Actuales y antiguos mandos intermedios afirman que Gates sigue íntimamente involucrado en las operaciones de la empresa: asesora sobre estrategia, revisa productos, contrata ejecutivos de alto nivel y alimenta la crucial relación de Microsoft con Sam Altman, cofundador y consejero delegado de OpenAI.

A principios de 2023, cuando Microsoft presentó una versión de su motor de búsqueda Bing con la misma tecnología que ChatGPT, lanzando el guante a competidores como Google, Gates, según varios ejecutivos, fue fundamental para poner en marcha el plan. Aunque Nadella sea la cara visible del éxito de la IA de la empresa, el hombre que construyó el camino hacia el monstruo de 3 billones de dólares, Gates ha sido el experto en la sombra.

«Lo que se lee no se ajusta siempre a la realidad«, dice otro ejecutivo de Microsoft. «Satya y todo el equipo directivo se apoyan en Gates de forma muy significativa. Se busca su opinión cada vez que hacemos un cambio importante».

Cuando Nadella tomó las riendas de Steve Ballmer hace una década, Microsoft era vista como un dinosaurio de la era informática. Peter Thiel tachó a la empresa de «apuesta contra la innovación tecnológica». Así que Nadella, que trabajaba en Microsoft desde 1992, acudió a su antiguo jefe en busca de ayuda. El día que Nadella se convirtió en CEO, pidió a Gates que pasara el 30% de su tiempo como asesor técnico, en parte para ayudar a motivar a su personal. «Cuando digo a la gente: ‘Oye, quiero que vayas a dirigir esto de la mano de Bill’, sé que van a dar lo mejor», declaró entonces a Wired.

En 2020, cuando Gates dejó la presidencia del consejo de Microsoft, Nadella se deshizo en elogios hacia él. La empresa, prometió Nadella, «seguiría beneficiándose de la pasión técnica y el asesoramiento continuos de Bill para impulsar nuestros productos y servicios.»

Pero un año después, el abrazo de Nadella a Gates se tornó en distancia, al menos públicamente. En 2021, cuando Gates y su mujer, Melinda, se estaban divorciando, The Wall Street Journal informó de que Gates se había visto obligado a dimitir mientras la empresa le investigaba por haber tenido una aventura con una empleada.

Cuando las noticias sobre la mala conducta de Gates se hicieron virales, la impecable reputación que él y su equipo de relaciones públicas habían forjado meticulosamente a lo largo de los años se vino abajo. Varias empleadas contaron que Gates las había invitado a salir, y sus reuniones con Jeffrey Epstein, incluido un vuelo en el jet privado de este, fueron objeto de un nuevo escrutinio. De repente, el mentor de Nadella se había convertido en su mayor lastre, y él y Microsoft se distanciaron rápidamente de Gates.

«La Microsoft de 2021 es muy diferente de la Microsoft del año 2000», dijo Nadella entonces. «La dinámica de poder en el lugar de trabajo no es algo de lo que se pueda abusar de ninguna forma». La mayor responsabilidad de la empresa, añadió más tarde, es «cultivar una cultura en la que todo el mundo esté capacitado para hacer un trabajo significativo».

Pero entre las personas a las que Nadella facultó en secreto para hacer un trabajo significativo, según ha sabido Business Insider, estaba el propio Gates. En lugar de desterrarlo, Nadella siguió recurriendo a sus consejos y experiencia, convirtiendo a Gates en una pieza clave en los esfuerzos de Microsoft por competir por el dominio de la IA.

La versión oficial sobre el matrimonio de Microsoft con OpenAI es que fue negociado por Kevin Scott, director de Tecnología de la empresa. Scott conocía a Altman desde hacía años y, en el verano de 2018, organizó una reunión entre Altman y Nadella. Más tarde, ese mismo año, los tres negociaron un acuerdo inicial, y el resto es historia.

Pero dicha versión oficial olvida que Gates se había reunido regularmente con OpenAI desde 2016. Desde que publicó The Road Ahead en 1995, Gates había estado soñando con un mundo en el que todo el mundo navegaría por internet utilizando un software que «tendría una personalidad con la que podrías hablar de una forma u otra» y que «aprendería sobre tus necesidades y preferencias de una forma muy parecida a como lo hace un asistente humano.»

Bajo el liderazgo de Gates, Microsoft había lanzado varias versiones primitivas y ampliamente ridiculizadas de diversos agentes: desde Rover, un perro de dibujos animados que te guiaba por Windows 95, hasta Clippy, el clip más odiado de todos los tiempos. Ahora, parecía que OpenAI podría ofrecer a Microsoft una forma de ayudar a forjar el futuro de la IA que Gates había imaginado durante tanto tiempo. Después de que las dos empresas formaran su asociación, los líderes de OpenAI realizaron presentaciones periódicas para Gates en su mansión en Washington, manteniéndole informado de los puntos de referencia críticos y de los obstáculos significativos.

De hecho, fue Gates quien desempeñó un papel fundamental a la hora de convertir OpenAI y Microsoft en una pareja poderosa. A mediados de 2022, dos años después de ser expulsado del consejo, retó en privado a Altman y OpenAI a crear un modelo capaz de aprobar un examen de biología de nivel avanzado.

Gates no creía que fuera posible. Altman y OpenAI estrenaron GPT-4 por primera vez fuera de la empresa en casa de Gates en agosto de 2022 durante una cena; Nadella estaba entre los invitados. Cuando superó la prueba, Gates se sorprendió y la calificó como «la demostración más impresionante que he visto en mi vida«.

La demostración llevó a Gates a escribir otro documento (al que un antiguo ejecutivo se refirió como «el documento») en el que explicaba cómo debía utilizar Microsoft GPT-4. Gates subrayó que el gran modelo lingüístico, entrenado en la totalidad de la internet pública, podría dar paso por fin a la era de los agentes personales. «Hay que imaginarlo como un asistente personal digital», escribió en una versión de ese documento publicada más tarde en su blog. «Verá tus últimos correos electrónicos, sabrá de las reuniones a las que asistes, leerá lo que lees y leerá las cosas con las que no quieres andar perdiendo el tiempo».

Según dos ejecutivos, las palabras de Gates se tomaron como un evangelio, lo que ayudó a desencadenar el impulso de Microsoft para tomar la delantera en la carrera armamentística de la IA. Poco después de la cena de Gates, Nadella organizó una reunión en el campus de Microsoft, donde desafió a los equipos a incorporar la IA en las búsquedas, la ciberseguridad y su suite de aplicaciones empresariales Microsoft 365, que incluye Word y Outlook.

A principios del año siguiente, Microsoft introdujo una nueva versión de su atribulado motor de búsqueda, Bing, ahora mejorado con un agente habilitado para GPT que más tarde se llamaría Copilot. Casi de la noche a la mañana, gracias a las maniobras de Gates, Microsoft había transformado Bing: de motor de búsqueda que se mantenía apenas con respiración asistida, pasó a ser a una herramienta potenciada por IA que tenía la oportunidad de competir con Google.

En febrero de 2023, Microsoft celebró un evento en su sede similar al lanzamiento del iPhone de Steve Jobs. Nadella, radiante, declaró la guerra a Google. Gates no parecía estar presente.

En la actualidad, Gates mantiene una estrecha relación con Altman, que visita su casa varias veces al año y le pide consejo sobre los avances. Hay un «estrecho vínculo» entre Gates y OpenAI, según una fuente familiarizada con la relación: «Sam y Bill son buenos amigos. OpenAI se toma muy en serio su opinión y sus consultas». Una portavoz de OpenAI, Kayla Wood, confirma que OpenAI sigue reuniéndose con Gates.

El otoño pasado, Nadella y Microsoft se apresuraron a sofocar el caos cuando la junta directiva de OpenAI despidió abruptamente a Altman. Frank Shaw, un portavoz de Microsoft, dijo a Business Insider que si Gates estaba hablando con Altman, no era en nombre de la empresa. «Bill no está en Microsoft y no está involucrado en esto», dijo Shaw a BI en ese momento.

Durante los cinco días que duró la disputa, Gates, con su propia experiencia reciente de destitución aún fresca en la memoria, se puso en contacto con Altman para ofrecerle su apoyo mientras negociaba su regreso a la dirección de OpenAI.

Hoy en día, la influencia de Gates en Microsoft va mucho más allá de OpenAI.

Ejecutivos de toda la empresa, incluidos su jefe de aplicaciones empresariales, Charles Lamanna; su jefe científico, Jaime Teevan; su jefe de aplicaciones de chat Teams, Jeff Teper; y su jefe de ciberseguridad, Charlie Bell, se reúnen regularmente con Gates para revisar productos. También participa personalmente en la contratación y retención de ejecutivos importantes para Microsoft. «Gates está muy implicado en las revisiones de productos y en las reuniones individuales con ejecutivos», afirma un antiguo ejecutivo. El año pasado, Gates declaró a Forbes que pasaba alrededor del 10% de su tiempo en Redmond (Washington) asesorando a Microsoft sobre las hojas de ruta de los productos.

A lo largo de los años, Gates también ha presionado a Microsoft para que se centre más en el consumidor, a pesar de los numerosos fracasos de la tecnología de consumo. En marzo, muchos expertos se sorprendieron cuando la compañía anunció que iba a contratar a Mustafa Suleyman, cofundador de DeepMind y un hombre que pasó muchos años en Google, para dirigir una nueva unidad de inteligencia artificial para el consumidor.

«Bill Gates cree que la principal oportunidad son los consumidores», dice una persona cercana a la compañía. «Si nos fijamos en la nueva organización consumidor-IA, eso tiene más que ver con Bill que con Satya», subraya. Shaw aseguró que Gates no participó en la contratación de Suleyman.

Todo esto dista mucho de la percepción de que Gates se ha mantenido a distancia desde que fue expulsado del consejo. Gates, que ha seguido manteniendo un perfil bajo, ha salido prácticamente ileso del escándalo; hoy, las acusaciones de su conducta indecorosa ni siquiera se mencionan en su entrada de Wikipedia. La Microsoft de 2024, al parecer, no es tan diferente de la Microsoft de 2021 como Nadella quiere hacer creer a todo el mundo. Gates no se ha ido, pero su accidentado pasado se ha olvidado en gran medida.

Shaw afirma que no ha habido cambios sustanciales en el papel de Gates como asesor técnico desde que dejó la junta en 2020. Gates ha declinado una solicitud de entrevista, y su representante no ha respondido a una solicitud de comentarios.

Casi al final de The Road Ahead, Gates se pone existencial. «Da un poco de miedo que, a medida que la tecnología informática ha ido avanzando, nunca haya habido un líder de una era que también lo fuera de la siguiente», se lamentó a la madura edad de 39 años. «Así que, desde una perspectiva histórica, supongo que Microsoft está descalificada para liderar la era de la autopista de la Información».

Entonces, el Gates de mediana edad, reveló su verdadera ambición: «Quiero desafiar a la historia». A punto de cumplir 70 años, Gates sigue en ello, esta vez entre bastidores. Y si el renovado ímpetu de Microsoft sirve de indicio, parece estar ganando.

Ashley Stewart, David Vázquez

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