¿Por qué a las personas independientes les cuesta encontrar pareja?

Las personas independientes aman su soledad y no se conforman. Pero esto puede dificultarles la búsqueda de una pareja.

Quizás hayamos escuchado que para amar a alguien primero es necesario quererse a uno mismo; acercarte desde el deseo, la curiosidad o el interés, y no desde la necesidad. Sin embargo, quienes han alcanzado una independencia personal y emocional a menudo son quienes más dificultades hallan a la hora de establecer una relación. ¿Te ha sucedido? Si es así, hoy queremos hablar de por qué a las personas independientes les cuesta encontrar pareja.

Solemos pensar que para establecer un vínculo afectivo hemos de cumplir una serie de características. Ser atractivos, exitosos, inteligentes, divertidos… No obstante, basta con mirar alrededor para comprobar que personas de todo tipo disfrutan de relaciones de pareja; y, paradójicamente, aquellos que han realizado un mayor trabajo interior pueden sentirse incapacitados para conectar con alguien. En realidad, las dificultades pueden tener otro origen.

¿Por qué a las personas independientes les cuesta encontrar pareja?

Esta afirmación puede aplicar a todas las personas que afrontan la búsqueda de pareja desde una sensación de completitud; es decir, desde la perspectiva de dos seres humanos plenos que se unen para compartir, en lugar de hacerlo para cubrir carencias.

Sin embargo, es especialmente cierta para quienes han realizado un importante proceso de transformación, quienes han vivido la dependencia emocional y la han superado a base de trabajo personal. Sea cual sea tu caso, estas son algunas de las razones que te pueden estar alejando de tu objetivo.



Han malinterpretado la independencia

En cualquier vínculo es necesario que cada uno de sus integrantes se haga responsable de su propia felicidad y emociones; pero es imprescindible que exista cierto grado de apertura y se elimine el miedo a ser vulnerable. Así, la interdependencia es el concepto más adecuado para designar la forma propicia de vincularse.

Ser emocionalmente independiente no implica ser hermético, frío o distante. Si malinterpretamos este término podemos caer en el error de no dejarnos querer, de no permitirnos vincularnos con los otros a un nivel profundo. La actitud propicia pasaría entonces por la frase: “lo puedo todo solo, pero no lo quiero solo“.

Se han acostumbrado a la soledad

Si llevas un largo tiempo soltero, es posible que te resulte más complicado iniciar una relación. Y esto es porque, en ocasiones, la soledad se vuelve adictiva. Esta proporciona una sensación de control que al entrar en un vínculo se sustituye por emociones intensas y una gran dosis de incertidumbre. Y no siempre estamos dispuestos, a nivel consciente o inconsciente, a realizar este cambio.

Por otro lado, al igual que sucede con todas las habilidades sociales, si estas no se practican regularmente la persona puede perder pericia y confianza al respecto. Así, tras años de soltería es posible que tus interacciones románticas no resulten tan fluidas y satisfactorias como desearías, y esto puede detenerte de continuar intentándolo.

Perpetúan una creencia disfuncional

Al hilo de lo anterior, con frecuencia sucede que se arraiga una creencia que termina convirtiéndose en una profecía autocumplida: “nunca encontraré pareja“. Esta idea puede partir de las malas experiencias pasadas, de pensar que todo vínculo implica sufrir y abandonarse a uno mismo o de estar convencido de que nadie aceptará una relación en los términos que nosotros ahora proponemos; esto es, libertad y compañerismo en lugar de exigencias y control.

Esta misma idea puede llevarnos a afrontar las interacciones con personas nuevas bajo un prisma de pesimismo y suspicacia, en lugar de permitirnos comprobar cómo se desenvuelve la situación. Estas barreras mentales que cargamos son las que, finalmente, terminan por bloquear las oportunidades.

Tienen altos estándares

Por último, no podemos pasar por alto que a las personas independientes les cuesta encontrar pareja porque suelen tener unos estándares más elevados. Iniciar una relación es para ellas un deseo, más no una necesidad. Aprecian y valoran su vida tal y como es y se proveen a sí mismas de amor y respeto; por lo mismo, únicamente están dispuestas a aceptar a quienes mejoren sus actuales condiciones.

Desde esta perspectiva, quedan descartadas todas las personas que no han desarrollado esa misma concepción del amor y quienes no han trabajado en sí mismas para poder vincularse sanamente. Por lo mismo, en la sociedad actual, tendente a la superficialidad, el amor líquido y la inconsciencia de las propias necesidades, encontrar un individuo afín puede resultar más complicado.

A las personas independientes les cuesta encontrar pareja, pero no tiene por qué ser así

Como has comprobado, varios de los puntos anteriores pueden trabajarse para que dejen de suponer un obstáculo. Una revisión de las creencias conducirá a un pensamiento más flexible y ajustado a la realidad que te permitirá derribar algunas de las barreras que has construido.

Por otro lado, recuerda que hay muchas personas que han transitado tu mismo camino y desean construir una relación bajo esos mismos ideales. Simplemente, ábrete, date una oportunidad.

Elena Sanz

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