Qué es la bazuca comercial de la que habla Macron en Davos contra Trump y así te afecta

Donald Trump quiere Groenlandia. Así lo ha confirmado el propio presidente de Estados Unidos (EEUU) durante su discurso en el Foro de Davos ante la mirada atenta e incrédula de algunos de los asistentes. De poco sirvió el reclamo del presidente francés Emmanuel Macron que, gafas de sol mediante, reclamaba el uso del bazuca comercial como una de las medidas que se podían poner en marcha para contrarrestar las amenazas del mandatario estadounidense. Hasta el momento, la mayoría de los 27 países de la UE se muestran escépticos a su uso. Pero ¿qué es?

Qué es la bazuca comercial que puede usar la UE

El término bazuca comercial es una abreviatura del Instrumento Anticoerción del bloque, que incluye una serie de medidas para bloquear o restringir el comercio y la inversión de países que se considere que ejercen una presión indebida sobre los países miembros o las corporaciones de la UE.

El instrumento prevé que la Comisión Europea actúe de forma gradual para poner fin a la amenaza, primero entablando negociaciones con el país en cuestión y sólo en último término se adoptarían represalias comerciales, que podrían incluir un amplio abanico de medidas.

Las medidas podrían incluir la restricción de la exportación e importación de bienes y servicios, la exclusión de países o empresas de las licitaciones públicas de la UE o la limitación de la inversión extranjera directa. En su forma más severa, la bazuca prácticamente bloquearía el acceso al mercado de 450 millones de clientes de la UE. La bazuca podría causar miles de millones de dólares en pérdidas a las empresas estadounidenses y a la economía estadounidense.

¿Por qué se creó la bazuca?

Este instrumento, que de forma informal se conoce como bazuca comercial, entró en vigor en 2023 después de que China restringiera el comercio con Lituania debido a sus vínculos con Taiwán, que Pekín reclama como su propio territorio.

Tiempos para imponer una bazuca comercial

Su puesta en marcha puede alargarse varios meses y las primeras represalias podrían tardar hasta un año en llegar, aunque los plazos pueden acortarse si se quiere actuar con celeridad.

En primer lugar, la Comisión tiene hasta cuatro meses para comprobar que la UE se enfrenta a una coerción económica.

Una vez haya llegado a esa conclusión, los países de la UE tienen un máximo de 10 semanas para ratificarla por mayoría cualificada, es decir, con el visto bueno de al menos 15 países que representen al 65 % de la población.

Bruselas tendría entonces seis meses para plantear las represalias.

El comercio entre EEUU y la UE en cifras

El valor del comercio de bienes y servicios entre la UE y EEUU ascendió a 1,7 billones de euros (2 billones de dólares) en 2024, o un promedio de 4.600 millones de euros al día, según la agencia de estadísticas de la UE, Eurostat que recoge AP.

Las principales exportaciones de Europa a EEUU son productos farmacéuticos, automóviles, aeronaves, productos químicos, instrumental médico, vinos y licores. Entre las principales exportaciones estadounidenses al bloque, por su parte, se encuentran servicios profesionales y científicos como sistemas de pago e infraestructura en la nube, petróleo y gas, productos farmacéuticos, equipos médicos, productos aeroespaciales y automóviles.

Junto a la «bazuca comercial», la UE estudia otras posibles represalias económicas por valor de unos 93.000 millones de euros, medidas que serán discutidas el jueves en una cumbre extraordinaria de líderes europeos convocada en Bruselas.

Mamen Borreguero