Se vende pueblo «endemoniado» entre Ávila y Madrid por 900.000 euros

Aunque llegó a tener 200 habitantes, desde la Guerra Civil la aldea de La Lastra está abandonada, ya que se situaba en primera línea de frente. Localizada en plena Sierra de Guadarrama —justamente en el límite entre Ávila y Madrid— hoy este pueblo en ruinas está a la venta. Eso sí, no es apta para compradores asustadizos, ya que sobre ella planea la leyenda de estar embrujada. 

El enclave está puesto a la venta en la inmobiliaria Aldeas Abandonadas, especializada en venta de casas y conjuntos rurales. Su precio de salida está en 900.000 euros negociables. «Son ruinas de propiedad privada que ahora pertenecen al término de Peguerinos, quedan los restos de las casas en suelo rústico», explica Alexandre Piñeiro, técnico municipal de esta localidad, recoge la web.

En un reportaje publicado en El Periódico de España, una periodista jubilada afirma haber visto una sombra pasar por su espalda. Varios parroquianos comentan que a menudo acude gente interesada en la parapsicología, e interesada en grabar psicofonías. Algunos piensan que los vecinos del lugar abandonaron sus casas porque estaban endemoniadas, señalan desde Misterica.net.

El artículo repasa los rumores sobre La Lastra, como que hay zonas en las que no crece la hierba —el llamado coro de las brujas, una formación circular de setas que evita la formación de hierba en su interior—, que acogía la celebración de aquelarres, o que por el pueblo vaga el espíritu de una anciana a la que su hijo dejó morir sola.

Sin embargo, varios vecinos de la zona destacan que muchas mujeres eran consideradas brujas por el bocio, que provocaba deformidades faciales o la caída de los dientes.

El sociólogo y abogado criminalista Bernaldo de Quirós relata la existencia de una mujer licántropa en sus Notas de camino por la sierra de Guadarrama (1905), que destaca que debido al carácter supersticioso, su bocio se interpretó como una presencia maligna. Contaban que esta mujer se alimentaba del ganado de los pueblos aledaños como Navalespino y Santa María de la Alameda.

«Pueblo en ruinas, pero ubicación espectacular»

La aldea se encuentra en la zona de turismo más demandada de la Comunidad de Madrid, ya que desde ella se puede observar incluso la Sierra de Gredos.

La oferta, de la que se indica que está a 72 kilómetros de Madrid, entre Peguerinos y Santa María,, incluye 23 parcelas de un total de 40. O lo que es lo mismo, 4.144 metros cuadrados de un total de 6.785.  Todas las edificaciones carecen de techo alguno, excepto una pequeña choza cercana al campanario.

Hoy en día, lo único que queda del pueblo, cuya pedanía se sitúa a más de 1.400 metros de altura y que atraviesa una ruta de senderismo, es el campanario en espadaña de la ermita, casi toda en ruinas, y muros de varias viviendas bajas de piedras, hoy conquistadas por la vegetación y a la espera, quien sabe, de nuevos habitantes más allá de esos espíritus de los que se rumorea que siguen rondando sus calles.