En plena operación salida del verano, el aeropuerto de Barajas ha sido hoy protagonista de una imagen inaudita: cientos de pasajeros esperando pasar el control de pasaporte. El caos de pasajeros que intentan empezar sus vacaciones, hacer un viaje de negocios, acudir a una cita médica o simplemente llegar a su casa se ha trasladado hoy al aeropuerto madrileño un día después de que la estación de Atocha pasara horas colapsada por el nuevo fallo en una catenaria que dejó sin servicio a numerosos trenes el día anterior y que acabó con pasajeros encerrados en los vagones en el medio de la nada más de 10 horas.
Este miércoles la zona de control de pasaportes de la Terminal T4 Satélite del aeropuerto madrileño se ha visto colapsada como consecuencia de la falta de efectivos policiales que realicen esta tarea, según fuentes consultadas por Europa Press. En concreto, esta congestión se viene dando desde hace días, pero hoy ha alcanzado el pico máximo con retrasos de hasta 60 minutos, lo que ha provocado que algunos pasajeros lleguen a perder su vuelo.
Las mismas fuentes confirman que los problemas derivan de la falta de personal policial. Detalla la agencia que a las 11.00 horas, momento pico de salidas de vuelos internacionales, la terminal contaba tan solo con 8 efectivos para esta tarea, aunque hay puestos para 16. Tal y como han publicado múltiples usuarios de redes sociales, se han dado colas con cientos de turistas esperando para poder cruzar la frontera dentro del aeropuerto.
Turistas en tránsito que han perdido sus vuelos viven con frustración un «espectáculo caótico impropio de un aeropuerto internacional de primer nivel», añade la Mesa del Turismo en un comunicado en el que su presidente, Juan Molas, destaca que «no es un fallo puntual ni una circunstancia imprevisible, sino una negligencia reiterada por parte del Ministerio de Interior».
Interior dice que ha sido un fallo informático
Desde el Ministerio de Interior se habla de un problema informático «puntual» y acumulación de vuelos en un espacio de tiempo «muy breve». Según el departamento que dirige Grande-Marlaska, este problema ya se está subsanando y apunta a que en todo momento había 32 policías, según revela el canal 24 horas.
El motivo del colapso no parece nuevo. Este problema ya se generó en otros años precedentes coincidiendo también con las vacaciones de verano, lo que motivó las quejas desde la Asociación de Líneas Aéreas (ALA) y compañías aéreas, así como la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento de la capital.
Nueva incidencia en las vías ferroviarias
Tampoco han tenido un gran día los viajeros de tren este miércoles. Justo un día después del gran colapso, un incendio cerca de las vías ha obligado a detener los trenes entre Albacete, Alicante y Murcia. El tráfico que sí ha vuelto a la normalidad es el que une Madrid con Toledo y Andalucía, después del caos vivido las últimas 24 horas. A falta de alguna información oficial, hoy los micrófonos han captado a la vicepresidenta primera del Gobierno, María Jesús Montero, hablando de posible sabotaje y de deficiencias en las operadoras de bajo coste.
Miles de pasajeros de tren afectados
El caos del pasado domingo empezó a las 20:30 horas cuando un maquinista alertó de que se había caído una catenaria en la vía entre Yeles y La Sagra (Toledo). Aquí empezó el caos vivido el pasado lunes por 30.000 pasajeros, quedando 300 de ellos atrapados.
El portavoz del PP en el Congreso, Miguel Tellado, ha reprochado al Gobierno que no haya cumplido con el mandato de la Cámara Baja y no haya aprobado todavía un plan de atención a pasajeros ante incidencias extraordinarias, como la ocurrida
¿Qué es una catenaria?
La catenaria está suspendida sobre las vías mediante unos tensores y el tren hace contacto permanente con ella a través de los pantógrafos. La catenaria se rompe y el tren se para, lo que significa que los vagones se quedan a oscuras y sin aire acondicionado.
Estos incidentes suceden, según los expertos, porque se cae el suministro eléctrico o el tensor que mantienen el cable. A estas causas se le suman que el propio tren puede enganchar e incluso romper la catenaria.
Por desgracia para todos los viajeros afectados este año la palabra catenaria forma parte ya de nuestro vocabulario, de forma más habitual de la que nos gustaría porque en 2025 se han producido hasta cinco accidentes por haberse roto en trenes de media y larga distancia.
