Seguro que alguna que otra vez te has encontrado en la calle una moneda o, con algo de suerte, un billete. La reacción habitual es la de agacharte, cogerlo y meterlo rápido en el bolsillo, a la vez que miras a todos lados por si alguien te ha visto o es de alguien que te lo reclama. Sin embargo, según la normativa española, cuando una persona se encuentra dinero en la vía pública, lo que tiene que hacer es entregarlo a las autoridades competentes. De no hacerlo, estarías cometiendo un delito de apropiación indebida, que puede ser castigado con sanciones como son multas o penas privativas de libertad, según el valor del dinero o del bien que encontraste.
Qué es lo que dice la ley sobre el dinero encontrado
Para conocer la normativa, debes acudir al Código Civil. En su artículo 615 dice lo siguiente: “El que encontrare una cosa mueble, que no sea tesoro, debe restituirla a su anterior poseedor. Si éste no fuere conocido, deberá consignarla inmediatamente en poder del Alcalde del pueblo donde se hubiese verificado el hallazgo”. Esto quiere decir que, en caso de que encuentres un objeto, como es dinero, has de devolverlo a su propietario. Y si este es desconocido (o no sabes quién lo ha perdido), tendrás que llevarlo a las autoridades, como puede ser la Policía Local o el alcalde (es decir, al ayuntamiento).
Por su parte, el Código Penal, en los artículos 253 y 254, regula el delito de apropiación indebida. Y es que, según esta normativa, quedarte con el dinero que encuentras en la calle constituye el delito porque son bienes que le pertenecen a otra persona.
Cuando el importe es inferior a 400 euros, la pena consiste en una multa de uno a tres meses. Pero cuando se supera esa cantidad, las sanciones son bastante más graves, hasta el punto de ser condenado a prisión de hasta dos años.
Qué pasa con el dinero cuando lo entregas a la Policía
El propio artículo 615 del Código Civil establece el protocolo que se debe llevar a cabo. Una vez que la Policía Local o el ayuntamiento tiene ese dinero, tiene que publicar el hallazgo durante dos domingos consecutivos para informar al propietario y que este pueda acudir a recuperar su posesión.
No obstante, cuando el bien no se pueda conservar debido a que se deteriora, o que supone hacer frente a unos gastos que disminuyen su valor, entonces están habilitados para vender ese bien en subasta pública tras ocho días desde el segundo anuncio.
Una vez pasan dos años, desde la segunda publicación, sin que el dueño haya reclamado ese bien, la persona que lo ha encontrado puede quedarse con ello. Pero, si este ha incurrido en gastos, también deberá hacerse cargo de ellos.
Por ejemplo, imagina que te encuentras un maletín de 1.000 euros. Han pasado dos años y la Policía te llama porque nadie lo ha reclamado y, legítimamente, te puedes quedar con él. Sin embargo, ha habido una serie de gastos de mantenimiento que también tienes que hacer frente a ellos.
Qué hacer si te encuentras dinero en la calle
De esta forma, si en algún momento te encuentras con dinero en la calle, evita la primera reacción: quedártelo. Lo mejor es que avises a la Policía o a los servicios municipales y les expliques cuándo y dónde has encontrado el dinero. Estos se harán cargo de ello, pero deberán darte un recibo o justificante. Ese documento deberás guardarlo, porque te protege legalmente (y te ofrece una prueba de que tú no te has quedado nada).
Si el propietario del dinero reclama este, podrías llegar a recibir una recompensa que irá entre el 5 y el 10 %. Será el 10 % si el valor del bien es menor de 12 euros; y el 5 % en caso de que se supere esa cantidad.
La excepción al dinero que te encuentras en la calle
A pesar de que, por ley, tienes que entregar cualquier dinero que te encuentras en la calle, también hay excepciones. En este caso es el llamado “tesoro oculto”. Se trata de aquellos objetos de valor desconocido que no tienen dueño, o no se puede identificar. En esos casos, quien lo encuentra, se lo queda.
En caso de que se sepa quién es el dueño, o se busque de manera activa, el bien pasa a ser propiedad de la administración, aunque el descubridor de este recibe la mitad por el hallazgo que ha llevado a cabo.
