El pueblo más bonito de España busca habitantes con alquileres a 200 euros y trabajo en el sector vinícola

Belleza patrimonial, una fiesta medieval emblemática y uno de los mejores vinos de España: hay un pueblo gallego con mucho atractivo que busca nuevos habitantes a través de la plataforma Vente a vivir a un pueblo, que nació para conectar municipios con habitantes y conseguir que los teletrabajadores reduzcan sus gastos hasta un 80%, a la vez que repueblan la España vaciada.

Hoy toca hablar de Ribadavia, un municipio gallego de la provincia de Ourense, situado en un entorno natural de gran belleza y reconocido por su destacada producción vitivinícola de alta calidad. Su alcalde lo describe como un «lugar lleno de vida», y la plataforma resume los principales beneficios de mudarse a trabajar allí.

Paisaje privilegiado, ofertas de empleo y alquileres tirados de precio

Ribadavia está a solo 22 kilómetros de Ourense, a 60 de Vigo y a 100 de Santiago de Compostela. Cuenta con menos de 5.000 habitantes y brilla por su gran patrimonio arquitectónico y sus maravillas naturales. Fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1947 y fue Antigua capital del Reino de Galicia durante la época medieval.

Y como curiosidad, Ribadavia fue considerado en 2024 el pueblo más bonito de España en la campaña Juntos Brillamos Más de Ferrero Rocher.

Destacan lugares como la antigua judería, las termas de Prexigueiro, las increíbles pozas de Melón, la iglesia de San Xoan o el castillo de los Condes de Sarmiento. Al ser la cuna del preciado Ribeiro —una de las cinco denominaciones de origen de vinos existentes en Galicia—, también tiene bodegas de interés.

¿Qué te encontrarás si te mudas a vivir a Ribadavia? Un pueblo vivo y bien conectado, con buena conexión a Internet —4G, banda ancha y fibra óptica—, servicios de autobús y tren, centro sanitario y servicios educativos —el pueblo cuenta con guardería, colegios e instituto—.

Además de polígono industrial, hay numerosas ofertas de trabajo disponibles en los sectores servicios y vinícola, y una oferta de vivienda mucho más económica que en otros lugares de España, tanto en el ámbito del alquiler como de la compra.

Según Vente a vivir a un pueblo, hay alquileres desde 200 euros y casas a la venta a partir de 70.000 euros. Buceando en idealista hemos encontrado buenos ejemplos como una casa o chalet independiente en el corazón del barrio judío por solo 25.000 euros, una casa rústica para reformar por 38.000 o pisos de 130 metros cuadrados por menos de 43.000 euros.

La web también destaca las ayudas disponibles para emprendedores, familias, viviendas y empadronados.