Madrid quiere un segundo aeropuerto para apoyar a Barajas: hay una localización que parte como favorita

Cien millones de turistas se esperan este 2025 en España. Récord histórico de visitantes, un 7% más que en 2024,  gracias a un país con un sector hotelero potente que ha hecho los deberes durante la pandemia y unas infraestructuras envidiables. Gracias al turismo y todo lo que arrastra el sector, se han desarrollado nuevos negocios punteros como la gastronomía o las rutas vitivinícolas.

El turismo es ya un 14 % del PIB y más de dos millones de empleos – muchos temporales – aunque el turismo de calidad cada vez está menos estacionalizado. Pero cien millones de turistas también suponen una distorsión de la realidad económica del país, porque no somos 49 millones de habitantes, somos 149 millones de habitantes que consumen, utilizan los servicios públicos, la sanidad pública y llenan nuestros hoteles y nuestros restaurantes.

Según los datos oficiales, el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas registró el mayor número de pasajeros de todos los aeropuertos de España en 2024, con 66,2 millones de viajeros, un 9,9 % más que en 2023.

Madrid es la puerta de entrada del mayor número de turistas en España y su aeropuerto se ha quedado pequeño. Antes de que estalle la situación en las manos de las autoridades, la organización Madrid Foro Empresarial está impulsando el acondicionamiento de un segundo aeropuerto que permita ser más eficiente y descargar presión a Barajas.

Tramitación de permisos

La idea sería transformar el aeródromo de Casarrubios en el segundo gran aeropuerto de la capital de España, situado en Toledo. Los empresarios involucrados en la operación están en pleno proceso de tramitación con el Ministerio de Transportes de los permisos pertinentes y los estudios necesarios para poder avanzar en el proyecto.

La inversión inicial para esta “actualización” del aeródromo de Casarrubios está valorada en unos 300 millones de euros. Esta no será la inversión total, porque según el proyecto al que ha tenido acceso Business Insider, la inversión será modulable como el propio proyecto. Es decir, tiene diferentes fases para poderse adaptar a las necesidades reales del sector.

De momento, la inversión inicial contempla pista, acceso, terminal y sistemas radioayuda. Los puestos de trabajo que se creen de forma directa serán 5.600 empleos en el año 10 de funcionamiento, a lo que hay que sumar todo el empleo indirecto y la potenciación incluida de Toledo y su provincia. Según el proyecto, el segundo aeropuerto estará abierto a todas las compañías, y esperan una gran aceptación.