La Comisión Europea ha enviado este miércoles una petición de información a tres plataformas digitales: YouTube, Snapchat y TikTok. Lo ha hecho invocando el Reglamento de Servicios Digitales, DSA por sus siglas en inglés, que comenzó a aplicarse de forma generalizada en todo el bloque comunitario en febrero de este mismo año.

Lo que Bruselas quiere saber es cómo funcionan y cómo están diseñados los sistemas de recomendación de contenido dentro de estas plataformas. Los algoritmos de recomendación juegan un papel clave en la generación de cámaras de eco y polarización en distintas plataformas digitales.

De hecho, el Reglamento de Servicios Digitales obliga a todas las tecnológicas que operen en la Unión Europea a mitigar los posibles riesgos que puedan ocasionar esos sistemas de recomendación, como por ejemplo los riesgos asociados a la salud mental de los usuarios o la propagación de contenido dañino.

Normalmente los sistemas de recomendación aspiran a que los usuarios estén más tiempo en las plataformas consumiendo los contenidos presentes en ellas, creciendo de este forma su tasa de retención y mejorando de esta forma los ingresos que las tecnológicas puedan recibir después por las campañas publicitarias. Estas compañías compiten por tu atención.

Esta petición de información es un procedimiento formal contemplado por el Reglamento de Servicios Digitales y las tres compañías aludidas tienen hasta el 15 de noviembre para responder satisfactoriamente, según detalla la Comisión en un comunicado. Normalmente las tecnológicas son muy celosas con sus algoritmos, ya que los consideran secreto industrial.

YouTube y Snapchat, por ejemplo, deberán detallar qué parámetros utilizan sus algoritmos de recomendación, así como el papel que juegan estos a la hora de amplificar «ciertos riesgos sistémicos», por ejemplo «los relacionados con procesos electorales o discursos cívicos, bienestar mental de los usuarios o protección de menores».

Bruselas también pregunta a esos dos servicios las medidas que han podido adoptar en estos tiempos a la hora de mitigar «la influencia potencial de sus sistemas de recomendación a la hora de propagar contenidos ilegales, como drogas o discursos de odio».

Por su parte, TikTok tendrá que detallar qué medidas ha adoptado para evitar que su sistema de recomendación sea manipulado por actores maliciosos y qué acciones han llevado acabo para mitigar los riesgos que la plataforma puede entrañar también para procesos electorales, pluralismo mediático y discursos cívicos.

En función de lo que respondan, Bruselas adoptará nuevas medidas. La Comisión Europea no descarta iniciar procedimientos formales de investigación invocando el artículo 66 del Reglamento de Servicios Digitales.

La Comisión también recuerda que el artículo 74 de la DSA habilita al Ejecutivo comunitario a imponer sanciones en caso de que YouTube, TikTok y Snapchat no respondan satisfactoriamente a estas peticiones. Si las plataformas no responden a tiempo para el 15 de noviembre, Bruselas también podría acordar multas periódicas hasta que accedan a responder.

Desde que entraron en vigor el Reglamento de Servicios Digitales y el Reglamento de Mercados Digitales, la Comisión ha estado experimentando con sus nuevas facultades legales. Bruselas considera que estos sistemas de recomendación de hecho son cruciales en procedimientos ya abiertos contra TikTok, AliExpress, Facebook o Instagram.

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