El cuarto y último trimestre de 2025 granjeó a Apple muchísimas alegrías. El éxito del nuevo iPhone 17 (que fue aún más rotundo de lo anticipado a bote pronto) catapultó el crecimiento de la empresa de la manzana en último trimestre, cuando Apple arrojó cifras de récord: obtuvo unos ingresos de 144.000 millones de dólares y unos beneficios de 42.000 millones de dólares.
«La demanda del iPhone fue simplemente impresionante», aseveró Tim Cook, CEO de Apple. Durante el cuarto y último trimestre de 2025 los de Cupertino lograron revertir además el languidecimiento de las ventas del iPhone en China, donde rivales locales como Huawei y Xiaomi habían ganado muchísimo impulso en los meses precedentes. Entre octubre y diciembre del año pasado las ventas del iPhone en el gigante asiático pegaron un brinco del 38%. Se trata un crecimiento que los analistas no habían anticipado a priori como posible y echó en buena medida anclas en una feroz guerra de precios. En los últimos meses los retailers chinos que operan exclusivamente online lanzaron agresivas campañas de descuentos que habrían beneficiado en último término a Apple.
Aun cuando el Gobierno chino está dando alas al denominado nacionalismo tecnológico y animando a sus ciudadanos a confiar en fabricantes locales, el iPhone 17 es un poderoso símbolo de estatus al que la clase media china no parece dispuesta a renunciar así como así. De acuerdo con los datos barajados por Counterpoint Researh, Apple recuperó en el cuarto trimestre de 2025 su primer puesto en el mercado chino de los smartphones con una cuota de mercado del 22%, logrando dejar atrás a Huawei y otros rivales.
Apple ha retomado la senda del crecimiento en China
Durante la presentación ayer jueves de los últimos resultados trimestrales de Apple Cook aseguró además que en el último trimestre se habría producido una cifra récord de «switchers», de usuarios que cambian de los smartphones con sistema operativo Android en sus entrañas al iPhone. Y las señales son absolutamente claras. En China Apple tiene no solo su centro más importante de producción del iPhone, sino también uno de sus mercados más lucrativos.
Además en China, en el último trimestre Apple se las ingenió para convencer a buen número de clientes ya existentes en otros mercados de actualizar el iPhone. Las ventas del división consagrada al iPhone se dispararon, no en vano, un 23% hasta superar los 85.000 millones de dólares.
La cámara mejorada, el diseño renovado y la nueva función de traducción en vivo del iPhone habrían sido argumentos decisivos para motivar a los usuarios del iPhone a renovar sus viejos dispositivos móviles.
Además, y en tanto en cuanto, los iPhones más recientes están equipados con más funciones de IA, ello habría contribuido a dejar obsoletos los modelos anteriores y habría propiciado en último término que el consumidor reemplace sus antiguos dispositivos móviles. Sin embargo, no todas las funcionalidades de IA prometidas en su día por Apple se han hecho realidad. El nuevo Siri totalmente renovado y propulsado por IA no está, por ejemplo, disponible. Así y todo, y pese a la IA es de alguna manera el talón de Aquiles de Apple, su marca es suficientemente robusta para convencer al consumidor de comprar dispositivos móviles que no están en modo alguno a la última en la adopción de esta tecnología.
La IA sigue siendo el talón de Aquiles de Apple (aunque ello no se deja notar en sus cuentas)
Consciente de va efectivamente en el vagón de cola de la IA, Apple sellaba recientemente un acuerdo con Google para integrar Gemini, el chatbot de la compañía de Mountain View, en el sistema operativo iOS y utilizarlo como base del nuevo asistente de voz Siri.
Por otra parte, y aun cuando los márgenes operativos de Apple se mantienen en niveles muy altos del 48,2%, todo apunta que los costes al alza directamente emparentados las infraestructuras de IA podrían cercenar próximamente tales márgenes operativos. La empresa de la manzana está obligada, al fin y al cabo, a equipar a millones de dispositivos con más memoria para hacerlos compatibles con las nuevas funciones de IA. Tim Cook advertía ayer, no en vano, que los precios de las unidades de memoria estaban aumentando notablemente.
Ante los costes al alza de las infraestructuras de IA, Apple tendrías dos maneras de afrontar esa subida: absorber los costes o incrementar en último término el precio de sus dispositivos (y traspasar, por ende, los costes al consumidor). Sin embargo, esta sería una maniobra de naturaleza arriesgada por parte de Apple.
Para continuar pegando el estirón, la empresa de la manzana parece tener muchas esperanzas depositadas en India. Apple está expandiendo solo capacidades de producción en este país, sino que está hallando también en India cada vez más nuevos clientes. «Aunque estamos creciendo a buen ritmo en India, nuestra cuota de mercado allí es aún bastante modesta, por lo que hay muchas oportunidades de crecimiento», subrayaba ayer Cook.
Durante la jornada de ayer Apple anunció, por otro lado, la adquisición de Q.ai, una startup israelí que está desarrollando actualmente una IA capaz de mantener conversaciones más o menos fluidas con el usuario en entornos particularmente ruidosos. Aunque no han trascendido los detalles financieros de la operación, Q.ai tendría un valor de 2.000 millones de dólares.
