Internet se ha convertido en una especie de «chivato». En él se puede encontrar mucha información personal que, en principio, puede poner en riesgo la privacidad y seguridad de las personas.
Por eso, hace un tiempo nació el derecho al olvido en Internet. Descubre qué es y por qué deberías tenerlo en cuenta para proteger tu identidad.
Que es el derecho al olvido
Según la publicación de la Agencia española de protección de datos, el derecho al olvido es la capacidad que tiene una persona para evitar e impedir que se pueda difundir información personal a través de Internet, principalmente de los buscadores.
Dicho de otra forma, es la posibilidad de que una persona no encuentre sus datos, ya sea porque están obsoletos o porque no tienen relevancia ni interés público, aunque sea de organismos legítimos como los boletines oficiales.
Esto es algo muy valioso, por ejemplo, para evitar que salgan datos personales como los nombres, DNI, domicilio o similar en Internet a la vista de cualquier persona. Y, con ello, también a posibles falsificaciones de identidad.
Además de tener en cuenta lo que dice la Agencia española de protección de datos, AEPD, también hay que prestar atención al “Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo de 27 de abril de 2016, más conocido como Reglamento de General de protección de datos, o RGPD.
Cómo se puede ejercer el derecho al olvido
Si no te interesa que haya en Internet ningún tipo de dato personal tuyo, los pasos para poder solicitar que sean borrador de los buscadores son los siguientes:
- Buscar a través del buscador cualquier dato relacionado contigo. En Internet existen muchos buscadores, pero los principales suelen ser Google, Yahoo y Bing.
- Escribir a los buscadores. Para ello debe haber un formulario habilitado para ello, o al menos uno con el contacto para ese buscador. Te dejo los más habituales: Google, Bing o Yahoo. Si quieres que se borre en todos, tendrás que escribir el mismo formulario a todos los buscadores por separado.
- Una vez revisada la solicitud por parte de los responsables de los navegadores pueden ocurrir dos cosas: que sea estimada la solicitud, y por ende que vayan a eliminar de los resultados de las búsquedas de Internet aquellos que hacen referencia a tus datos; o que no te hagan caso, ante lo cual tendrías que volver a reclamar.
A pesar de que puedas pensar que así la información no estará disponible en Internet, lo cierto es que esto no es así. Esta información sí formará parte de Internet, solo que no estará listada en los buscadores; pero sí se conservará en la fuente original.
De hecho, la Sentencia del Tribunal de Justicia de la UE de 13 de mayo de 2014 así lo determina, recogida por la publicación de la Agencia española de protección de datos.
En caso de que no se estime y sigan apareciendo los datos, se pueden tomar dos acciones: por un lado, el volver a mandar la solicitud. Por otro, presentar una reclamación ante la AEPD y esta, según decida, si la respuesta no es favorable, se podría acabar ante los tribunales.
