Valencia entra en el top de las localidades en las que más se ha encarecido la vivienda y alberga algunos de los puntos clave del mercado inmobiliario de lujo. De esta manera, las casas están a la venta por 1.636 euros el metro cuadrado en la provincia y 2.919 euros en la capital. Sin embargo, hay casas baratas en pueblos de Valencia e, incluso, hasta chalets de 100 metros cuadrados a cambio de 50.000 euros.
El pueblo de Valencia con casas de 100 metros desde 50.000 euros
El pueblo valenciano de Aielo de Malferit, a una hora de la capital, tiene casas a la venta muy baratas, partiendo de que el metro cuadrado cuesta 567 euros de media. Por ejemplo, hay chalets de 90 metros cuadrados anunciados por un precio de entre 19.000 y 21.200 euros, aunque necesitan una reforma integral. A partir de 40.000 euros es posible encontrar casas y pisos listos para entrar a vivir.
En cambio, hay municipios en la provincia de Valencia con precios todavía más bajos. Manuel es el pueblo más barato para comprar vivienda, ya que se vende a 513 euros por metro cuadrado. También destacan Ayora a 550 euros el metro cuadrado y Mogente a 534 euros, según los datos más recientes de Idealista. En otras palabras, una casa de 100 metros cuadrados cuesta entre 51.300 y 55.000 euros.
Los interesados en comprar una casa en algunos de estos pueblos verán chollos como un chalet de 70 metros cuadrados en Ayora por 9.900 euros. Se trata de una típica casita blanca de la costa mediterránea. Necesita reformas, pero al tener en cuenta el precio, es una gran oferta que compensa el coste de las obras. Por ejemplo, en el municipio más caro de Valencia, Alboraya, cuesta 3.540 euros el metro cuadrado.
Casas baratas en pueblos de Valencia
La provincia de Valencia tiene a la venta muchísimas casas baratas en pueblos, sobre todo, amplios chalets desde 10.000 euros. Si te interesa comprar una vivienda barata para reformarla a tu gusto, estas viviendas constituyen una oportunidad única. La cosa cambia cuando la idea es adquirir una casa lista para entrar a vivir, ya que el precio sube de forma considerable y es más difícil encontrar ofertas.
La casa más barata de la provincia a la venta, en buen estado, cuesta 25.000 euros. Se trata de un primer piso de 80 metros cuadrados en Buñol, pueblo a 40 minutos de Valencia. La vivienda tiene tres habitaciones, salón, cocina, baño y balcón; todo ello amueblado. El entorno es impresionante, con la Cueva Turche y el Castillo de Buñol. En el caso de querer comprar una casa en playa, estas son las 10 zonas costeras más baratas de España.
Buñol tiene más casas baratas listas para habitar, como un segundo piso de 54 metros cuadrados a la venta 35.000 euros. El apartamento en este pueblo de Valencia tiene tres habitaciones, cocina, baño y salón. Todo el piso está amueblado, así como la cocina y el baño están completamente equipados. Comprar una casa en la playa de 120 metros también es posible en este pueblo de Cataluña por menos de 100.000 euros.
¿Merece la pena comprar una casa barata en un pueblo de Valencia?
Aielo de Malferit tiene una ubicación privilegiada al encontrarse entre Valencia y Alicante, a una hora en coche de ambas ciudades. Además, está rodeado de los destinos favoritos del mediterráneo, como Denia, Calpe y Benidorm. También está a poco más de media hora de la playa de Gandía. En la ciudad de Valencia, Hacienda subasta casas en la playa desde 10.000 euros.
Frente a los precios disparados de la vivienda, que superan el millón de euros en las islas y en la costa mediterránea, las ofertas de vivienda disponibles en pueblos valencianos como Aielo de Malferit son una oportunidad única para estar cerca de la playa sin pagar demasiado por una segunda vivienda. Si bien el pueblo no está ubicado en plena costa mediterránea, el paisaje es impresionante y enseguida se puede llegar a pueblos costeros como el famoso Xávea.
También hay que tener en cuenta que las zonas más masificadas de la Comunidad Valenciana tienen desventajas, como el exceso de gente y precios disparados en todos los sectores. En cambio, tener una casa en un pueblo de Valencia aporta tranquilidad y proximidad con otras zonas costeras que nada tienen que envidiar.
