Apple se plantea reformular su navegador Safari para incorporar buscadores impulsados por inteligencia artificial (IA), en un movimiento que podría poner fin a una era marcada por la hegemonía de Google como motor de búsqueda predeterminado en los dispositivos de la compañía.

La noticia, revelada durante una declaración judicial de Eddy Cue, vicepresidente senior de servicios de Apple, ha tenido un fuerte impacto en el mercado: las acciones de Alphabet, matriz de Google, cayeron un 7,3% y Apple retrocedió un 1,1%. En los últimos 5 días, el retroceso supera el 4% y el 7%, respectivamente.

Cue compareció ante un tribunal federal de Washington en el marco de la demanda antimonopolio que el Departamento de Justicia de Estados Unidos mantiene contra Alphabet, en la que se cuestiona la legalidad del acuerdo por el cual Google paga a Apple unos 20.000 millones de dólares (17.800 millones de euros) anuales para ser el buscador predeterminado en Safari.

Según el directivo, Apple está “explorando activamente” la posibilidad de integrar motores de búsqueda basados en IA, entre los que mencionó a OpenAI, Perplexity, Anthropic, DeepSeek y Grok, de xAI, la empresa de Elon Musk.

«Antes de la llegada de la IA, mi opinión era que ninguna de las alternativas era válida. Hoy creo que existe mucho más potencial», afirmó Cue, quien apuntó que Apple ya ha mantenido conversaciones con Perplexity y que las nuevas opciones “probablemente no serán el buscador por defecto, pero se añadirán a la lista”.

El interés de Apple por estas tecnologías se enmarca en una transformación más amplia del sector. 

Por primera vez, las búsquedas en Safari experimentaron una caída el mes pasado, un descenso que Cue atribuye directamente al auge de las herramientas de inteligencia artificial.

Aunque Google asegura seguir registrando un aumento en el número total de consultas, incluido el tráfico procedente de dispositivos Apple, la tendencia pone de manifiesto un posible cambio de hábitos por parte de los usuarios.

La situación inquieta tanto a Google como a Apple. 

La tecnológica de Mountain View se enfrenta a una posible prohibición de pagar por su posición preferente, una de las soluciones planteadas por el Gobierno estadounidense para limitar su poder en el mercado.

En paralelo, Apple podría ver peligrar una de sus fuentes más lucrativas de ingresos por servicios. «He perdido el sueño pensando en la posibilidad de perder esos ingresos», admitió Cue, cuya división generó 26.600 millones de dólares (23.660 millones de euros) en el primer trimestre del año.

Apple ya ofrece ChatGPT de OpenAI como parte de Siri y estudia incorporar Gemini, la alternativa de Google, en futuras versiones del sistema operativo.

También mantiene acuerdos con Microsoft (Bing) y con la propia Google para funciones visuales como Lens, pero según Cue, los modelos de lenguaje actuales ofrecen prestaciones tan superiores que podrían acabar por imponerse como la nueva norma en las búsquedas digitales.

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