El nuevo navegador Atlas de OpenAI, basado en ChatGPT, se lanzó oficialmente el martes para los usuarios de macOS, y no es solo otra copia de Chrome.

Según OpenAI, ChatGPT es el núcleo de Atlas y combina la navegación por internet con las capacidades de la IA agencial. Este navegador puede realizar acciones como concertar citas y llenar carros de la compra en nombre del usuario.

Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, afirmó el martes durante una transmisión en directo sorpresa que cree que el futuro de la navegación «se parece más a una conversación».

«Creemos que la IA representa una oportunidad única, que se da una vez cada década, para replantearnos lo que puede ser un navegador», afirmó Altman. «Las pestañas fueron una gran innovación, pero desde entonces no hemos visto muchas más novedades en los navegadores».

¿Cómo acceder a Atlas?

Por el momento, Atlas solo está disponible para usuarios de Mac, y el «modo agente» está limitado a usuarios Plus, Pro y Business.

Según la demostración en directo de OpenAI, los usuarios de Mac pueden descargar la aplicación, arrastrarla a su carpeta de aplicaciones e iniciar sesión con su cuenta de ChatGPT. Una vez iniciada la sesión, Atlas da la bienvenida a los usuarios con una serie de indicaciones de configuración, que les permiten importar datos de otros navegadores, conceder acceso al llavero, habilitar las «memorias del navegador» o convertir Atlas en su navegador predeterminado.

¿En qué se diferencia Atlas de otros navegadores?

Según OpenAI, esa opción de «memorias del navegador» es lo que diferencia a Atlas de los navegadores tradicionales.

Cuando está activada, ChatGPT puede recordar los sitios que has visitado y utilizar ese contexto para personalizar las búsquedas, sugerir páginas relevantes o mostrar al instante algo que viste hace días.

El «modo agente» del navegador lleva la idea de la personalización aún más lejos. Un agente de IA puede encargarse de tareas basadas en la web, como investigar, analizar datos, planificar viajes o incluso reservar citas. En la demostración en directo, el modo agente de Atlas fue capaz de consultar una receta, desglosar lo que se necesitaba para ocho personas y llenar automáticamente un carrito de la plataforma Instacart de Safeway utilizando datos de navegación anteriores.

La interfaz del navegador es similar a la de ChatGPT, y se escribe en una barra de chat. Sin embargo, con Atlas, entre otras cosas, se puede:

-Abrir páginas web, como en un navegador tradicional, y utilizar el botón «Ask ChatGPT» (Preguntar a ChatGPT) para abrir una barra lateral de ChatGPT y chatear.

-Utilizar un agente de IA para que realice una tarea por ti (como la compra en la demostración).

-Hacer que ChatGPT edite tus correos electrónicos directamente en el borrador.

-O buscar en tu historial de navegación utilizando lenguaje sencillo.

El próximo campo de batalla de la IA y sus riesgos

Los navegadores se han convertido rápidamente en el próximo campo de batalla de la IA. Startups como Comet, de Perplexity, y Dia, de The Browser Company, están experimentando con integraciones de IA similares, mientras que Google y Microsoft compiten por integrar sus propios asistentes de IA en Chrome y Edge.

El lanzamiento de Atlas también podría intensificar la rivalidad entre OpenAI y Google. Las acciones de Alphabet cayeron más de un 2,2% al cierre del mercado el martes.

ChatGPT tiene más de 800 millones de usuarios, lo que es poco comparado con los 3.000 millones de usuarios de Google Chrome. Dependiendo de cuántos elijan Atlas como su navegador principal, eso podría abrir las puertas a los ingresos por publicidad digital para OpenAI y competir directamente con las ganancias de Google.

Mientras que los usuarios de navegadores tradicionales y chatbots ceden montones de datos a las grandes tecnológicas, una experiencia basada en agentes abre una nueva frontera de riesgos para la privacidad.

El responsable de producto de OpenAI, Pranav Vishnu, abordó algunas de estas preocupaciones durante la retransmisión en directo. Vishnu afirmó que el agente de IA solo opera en pestañas y no puede ejecutar código en el ordenador del usuario ni acceder a otros archivos, y que los usuarios pueden optar por cerrar la sesión del agente de ChatGPT.

«A pesar de todo el poder y las impresionantes capacidades que se obtienen al compartir el navegador con ChatGPT, esto también impone una serie de riesgos completamente nuevos», afirmó Vishnu.

En la demostración, el agente llegó incluso a poner productos de alimentación en un carrito, pero cabe destacar que no completó la compra.

Traducido por: Andrea Gómez Bobillo

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