En el año 2024, la gente no se limita a deslizar el dedo hacia la derecha o hacia la izquierda en las aplicaciones de citas online: algunos están creando su pareja perfecta con inteligencia artificial (IA) y manteniendo relaciones con chatbots.
El antiguo consejero delegado de Google, Eric Schmidt, ha compartido recientemente su preocupación con respecto al hecho de que los jóvenes creen parejas románticas con IA y ha asegurado que está de acuerdo con la idea de que las citas con inteligencias artificiales aumentarán la soledad del ser humano.
«Este es un buen ejemplo de un problema inesperado de la tecnología existente», declaraba Schmidt durante una entrevista sobre los peligros y la regulación de la IA para el pódcast de The Prof G Show, con Scott Galloway, que fue publicada este domingo.
El exCEO de Google ha planteado una imagen de una novia de IA emocional y físicamente «perfecta» que podría dar lugar a una situación en la que un hombre más joven se obsesiona con ella y le permite que se haga con el control de su pensamiento.
«Ese tipo de obsesión es posible», ha señalado Schmidt en la entrevista. «Especialmente para las personas que no están completamente capacitadas».
Sin embargo, los hombres jóvenes no serían los únicos que están implicados en las relaciones con la inteligencia artificial.
La consejera delegada de la aplicación de IA de compañía Replika indicaba hace unos meses que los usuarios de su plataforma en su mayoría son mayores de 35 años. Aun así, el exCEO de Google ha defendido que la población masculina joven es especialmente vulnerable, llegando a decir que, por norma general, no tienen la misma educación que las mujeres.
Schmidt podría estar basándose en el caso de Estados Unidos, puesto que un estudio de Pew Research de 2024 constataba que, en el país norteamericano, las mujeres superan a los hombres en cuanto a finalización de estudios universitarios.
El antiguo consejero delegado de Google ha apuntado que, en casos extremos, los hombres más jóvenes pueden «recurrir al mundo online para divertirse o entretenerse pero también, por culpa de los algoritmos de las redes sociales, encuentran personas afines que acaban radicalizándoles». El directivo ha argumentado que, en última instancia, puede adoptar la forma de terrorismo.
Schmidt también ha expresado que está «particularmente preocupado» por el impacto de la tecnología en la psique humana cuando los usuarios están aislados y los ordenadores les alimentan con información que no está necesariamente centrada en los valores humanos, un tema sobre el que incluso ha llegado a hablar en su último libro.
Algunos expertos ya han expresado su preocupación por los efectos nocivos de los chatbots de inteligencia artificial. En octubre, una madre demandó a la empresa Character.AI después de que su hijo de 14 años se suicidase. El adolescente había intercambiado mensajes sexuales con el chatbot y este le dijo que «volviese a casa», antes de que se suicidara, según relató la propia madre del chico en la denuncia.
Aunque los padres tendrán que implicarse más, el exCEO de Google ha explicado que solo pueden controlar lo que hacen sus hijos hasta cierto punto. Aunque existen «todo tipo de normas sobre la edad» de los productos online, Schmidt ha asegurado que no son suficientes para evitar que los adolescentes accedan a contenidos nocivos.
«Si pones a un niño de 12 o 13 años delante de estas cosas, tiene acceso a todo lo malo y a todo lo bueno del mundo», ha afirmado. «Y no están preparados para aceptarlo».
A pesar de expresarse en estos términos, el empresario ha invertido en varias startups de IA desde que dejó su puesto en Google y ha llegado a decir en el pasado que la regulación de la tecnología no debería ahogar la innovación.
En la entrevista que fue publicada este domingo, Schmidt señalaba las que leyes estadounidenses como la Sección 230, que en gran medida permite a las organizaciones tecnológicas no ser legalmente responsables del contenido que sus usuarios publican en sus plataformas, deben ser modificadas «para permitir la responsabilidad en los peores casos posibles, por lo que cuando alguien es perjudicado por esta tecnología necesitamos tener una solución para evitar más daños«.
El candidato elegido por el futuro presidente de EEUU, Donald Trump, para presidir la Comisión Federal de Comercio estadounidense, Brendan Carr, ha impulsado con anterioridad limitaciones a la Sección 230.
El antiguo consejero delegado de Google ha indicado que no espera que haya mucha regulación en materia de inteligencia artificial en los próximos cuatro años, puesto que la Administración Trump probablemente tendrá otras prioridades.
También ha apuntado que, dado que las empresas son agentes económicos y tienen abogados que protegen su propiedad intelectual y sus objetivos, «es probable que haga falta algún tipo de calamidad para provocar un cambio en la regulación».
