«Imagina una crisis como la del coronavirus sin acceso a internet», dijo en 2020 el padre de la World Wide Web (www.) y del internet tal y como hoy lo conoces, Tim Berners-Lee.

No hubieras podido teletrabajar —y la economía no habría podido mantenerse a flote—, ni habrías podido recibir información y alertas importantes sobre salud pública.

Internet es el compañero de viaje a diario para buena parte de la humanidad —no toda—. Pero, en realidad, ¿qué sabes tú de tu fiel amigo?

El internet que conoces no es todo el que existe. La web está compuesta por varias capas: la superficial, la profunda y la darknet. Es como un icerberg: solo ves la punta, pero hay mucho más hielo debajo.

La capa superficial es visible a través de motores de búsqueda, es la que conoces más y representa solo el 5% de la información. Los motores de búsqueda utilizan rastreadores web para examinar las páginas web, indexar su contenido y hacerlas buscables.

La profunda o deep web constituye el 95% e incluye contenido no visible para los motores de búsqueda, como por ejemplo las transacciones bancarias. Su contenido, generalmente limpio y seguro, es inaccesible. Es el caso de sitios web que ofrezcan un contenido de pago, como Netflix, los servicios de mensajería como Gmail o los medios de comunicación con modelos de suscripción.

A la darknet, que está compuesta por varias redes y supone menos del 1% de la web, se accede con software específico y puede presentar problemas de seguridad.

Aunque hay actividades legales, en la dark web existen foros en los que todo tipo de usuarios ofrecen la información extraída a empresas privadas o agencias gubernamentales mediante ciberataques a un módico precio. Por ejemplo, hace unos meses, salió a la venta una base de datos con registros de más de 39 millones de personas.

También es posible encontrar documentos falsos, tarjetas de crédito robadasmalware para ciberataques o drogas.

Si estás pensando en acceder a la darknet, ten cuidado y toma precauciones especiales. Utiliza una red privada virtual (VPN), evita enlaces sospechosos, actualiza el software, no reveles información personal ni reveles tu identidad, entre otras.

Y recuerda: es crucial cumplir las leyes locales y utilizar éticamente en internet. Como dijo Berners-Lee: «La red se creó con tecnología, pero fue creada para toda la humanidad».

Si quieres saber más sobre Ellie Xifra, visita su perfil.

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