Meta está planeando construir un cable de fibra óptica submarino que podría dar la vuelta al mundo, según ha informado TechCrunch.

Fuentes cercanas a Meta, matriz de Facebook, Instagram y WhatsApp, aseguran que la compañía podría gastar cerca de 10.000 millones de dólares (más de 9.500 millones de euros) en un proyecto de unos 43.200 kilómetros. Meta sería el propietario del 100% de la capacidad del cable, según TechCrunch. No está claro qué papel desempeña la inteligencia artificial (IA), si es que tiene alguno, en las motivaciones del proyecto.

TechCrunch adelantó que el proyecto se encuentra en etapa inicial, pero la capacidad que prevista y la ruta no son públicas. Todo apunta a que es la oficina sudafricana de Meta la que está dirigiendo esta operación.

Los cables submarinos de fibra óptica suelen utilizarse para transportar señales de telecomunicaciones a través de grandes extensiones de agua. Meta es propietario parcial de varios cables, incluido el 2Africa, un cable submarino de telecomunicaciones extendido a lo largo de la costa africana.

Google es el único propietario de 17 participaciones en cables submarinos, mientras que Amazon y Microsoft son copropietarios de varios, según Teleography.

El empresario Sunil Tagare, pionero en los cables submarinos, fue el primero en hablar del plan. Tagare comentó a TechCrunch que el cable podría costar unos 2.000 millones de dólares (unos 1.900 millones de euros), pero la cifra ascendería a unos 10.000 millones (unos 9.500 millones de euros) en un plazo de entre 5 y 10 años.

Además, el empresario explicó a TechCrunch que cree que el cable podría terminar en India, ya que este país tiene capacidad para construir centros de datos más baratos que Estados Unidos.

«Saldrá de la costa este de Estados Unidos e irá derecho hasta India, con una parada en Sudáfrica (con fines de alimentación y reparación)«, según una publicación de Tagare en LinkedIn. «Y volverá desde India hasta la costa oeste de Estados Unidos, con una parada técnica en Darwin (Australia), evitando el Mar Rojo, el mar de la China Meridional, y lo más importante, Egipto, Marsella, el Estrecho de Malaca y Singapur, todos ellos importantes puntos de fallo», añade.

El proyecto necesitará años para completarse, dados los limitados recursos, como los buques de cable, según TechCrunch.

Los cables también podrían colocarse estratégicamente para evitar zonas de tensión geopolítica donde se hayan dañado cables, como el Mar Báltico o el Mar Rojo.

Meta no respondió a la solicitud de comentarios.

Noelia F. Aceituno

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *