Nace en Irlanda el Centro de Apelaciones Europeo, un organismo que mediará en las disputas que abran los usuarios de las redes sociales frente a las decisiones que los equipos de moderación de estas últimas hayan podido tomar.
Se trata de un organismo independiente pero también privado que será dirigido por Thomas Hughes, quien estuviera al frente de la Junta de Supervisión que Meta creó en noviembre de 2018. La propietaria de Facebook e Instagram lanzó esa iniciativa como una forma de «autogobierno» para prevenir decisiones injustas o arbitrarias que afectaran a sus comunidades.
Ahora esa Junta de Supervisión se transforma en este nuevo Centro Europeo de Apelaciones, que es en realidad un organismo extrajudicial de resolución de litigios. Este es el nombre administrativo que recibe esta iniciativa que, en realidad, no es la primera que se ve en la Unión Europea.
El Reglamento de Servicios Digitales, que comenzó a aplicarse de forma global en toda la Unión en febrero de este año, introducía varias herramientas con las que Bruselas espera poner coto al omnímodo poder de las grandes plataformas digitales.
Mientras que el Reglamento de Mercados Digitales pone el foco en las posiciones de dominio y en la libre competencia del sector digital, el de Servicios Digitales se preocupa de que las plataformas se adecuen a una serie de buenas prácticas en torno a la libertad de expresión, la seguridad y la moderación de sus contenidos.
Uno de los mecanismos menos conocidos que también ampara este Reglamento de Servicios Digitales es precisamente la creación de estos organismos extrajudiciales de resolución de litigios. El Centro Europeo de Apelaciones que respalda Meta y que ha sido anunciado este martes funcionará desde Irlanda y auditará las disputas que puedan surgir sobre Facebook, Instagram y TikTok.
El objetivo de este nuevo Centro Europeo de Apelaciones es empezar a aceptar los recursos y quejas de usuarios de redes sociales antes de que termine el año. Sin embargo, lo novedoso en este caso es que sea Meta la que se involucre en el lanzamiento de este proyecto, que en realidad no es pionero en el bloque comunitario.
Cada uno de estos órganos de resolución extrajudicial que aparezca en la Unión Europea debe ser certificado por la coordinadora de Servicios Digitales del país en el que actúe. Por ejemplo, en agosto nació un órgano similar, llamado User Rights, certificado por la autoridad de competencia alemana, la Bundesnetzagentur. Vigila a Instagram, TikTok y también a LinkedIn.
Esas certificaciones son por un período de cinco años. De este modo, el Centro Europeo de Apelaciones que despliega Meta ha sido certificado por la autoridad de la competencia irlandesa y podrá actuar como centro de mediación hasta 2029.
¿Y en España? Por el momento España tiene su coordinador de Servicios Digitales designado. Se trata de su autoridad de competencia, la CNMC. Sin embargo, este organismo sigue siete meses después de que entrase en plena aplicación el reglamento esperando una reforma estatutaria y una habilitación legal en el Congreso de los Diputados para poder actuar como tal.
Mientras esa reforma llega, por el momento se desconoce si alguna plataforma o entidad privada tendría la intención de constituirse como uno de estos centros de mediación. Será la CNMC la responsable de certificar la institución para los próximos cinco años.
